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dhk Bienvenidos a nuestro blog, dedicado a la Historia del arte de la Alta Edad Media ... Su tema central es la iconografía de la vid y la vendimia en los Beatos (s. VIII a XIII), abor­dada desde los puntos de vista más teóricos –relaciones entre imagen y texto–, hasta los más prácticos –la producción de libros manuscritos en la época. El lugar de honor es para las imágenes: las vides y sus relaciones con la natura, vegetal, animal, de la tierra, del cielo y del cosmos; las vendimias y sus relaciones con la agri­cultura y el tempo humano; y las apocalípticas, con sus juicios finales, demonios y escatología.

Pasen, vean, lean y dejen sus aportes ... Este espacio queda abierto a la participación y al comentario.

Bienvenidos

abril 2009

 

12.10.09

La función de las imágenes: su relación con los textos y con la recepción. #

por Mirsa Acevedo Molina

Las miniaturas de los Beatos ilustran fundamentalmente pasajes del Apocalipsis y en unos pocos casos, parte del Comentario que de de él hace San Beato de Liébana, el autor del libro del siglo VIII. El problema fundamental que nos planteamos quienes estudiamos las relaciones entre ilustraciones y textos, es establecer hasta qué punto estas son y pueden ser lo que su nombre señala: conversiones del texto a imágenes. En el caso de las ilustraciones de textos bíblicos durante la Edad Media, la pregunta es hasta qué punto esas imágenes buscaban ser una forma de lectura para los iletrados, como lo quería Gregorio Magno. Detrás de esta pregunta se esconde, lógicamente la consiguiente: si no son eso, entonces qué son, y allí es donde comenzamos a construir positivamente nuevo conocimiento.

¿texto para los iletrados-imagen para los letrados?

Resulta que las imágenes más narrativas de las que hemos hablado, más apegadas a la letra del texto, responden a una mentalidad arraigada en la cultura del libro; si eran ilustraciones para iletrados, lo eran para ellos insertos en una cultura que supone que el conocimiento “se lee”. Pero además, en el caso de las ilustraciones de libros, quienes tenían acceso a ellas, no eran justamente los iletrados, sino que su público estaba conformado por los pocos alfabetizados en la Europa occidental de la plena Edad Media. Esto establece una gran diferencia con las imágines esculpidas en las iglesias, aunque siguieran el mismo programa. De todos modos, tanto en la pintura y escultura monumental, que llegaban a un público más amplio, como en las miniaturas de libros, destinadas a un público más restringido, se daban las narraciones al modo de relato textual. El poder lo tenían quienes dominaban las letras.


por quiénes, cómo y cuándo se leían los beatos

En el caso de los Beatos, sabemos en la actualidad que el público al cual se dirigían estos códices, era el de los monjes, algunas veces aquellos de los monasterios provistos de scriptoria donde los mismos se producían, y otras, de cenobios que mandaban a realizarlos fuera o contrataban escribas e iluminadores para llevar a cabo la obra. Esta lectura estaba reglamentada, siendo obligatoria en el refectorio durante determinada época del año, de acuerdo con el calendario litúrgico, quedando el libro expuesto allí. Pero también los mayores monasterios luchaban por hacerse de una buena biblioteca a la que accedían los monjes. En los códices que estudiamos, permanecen hasta hoy las señales de estas lecturas, ya que no es poco común encontrarse con rostros de demonios y figuras negativas raspadas, además de con glosas y otros agregados que los estudiosos les prodigaban.

libros germanizados-libros latinizados

kells
Libro de Kells
utrecht
Psalterio de Utrecht
ripoll
Biblia de Ripoll
 

Últimamente he observado también, que más al sur y en un contexto más romanizado -como en los evangeliarios carolingios o en el Apocalipsis de Tréveris- la tendencia narrativa es mayor que en el norte, en los libros irlandeses, por ejemplo -de Kells o de Durrow, por nombrar los más conocidos- Y en los Beatos encontramos las dos cosas: Beatos más sintéticos -¿nos arriesgaremos a decir, al modo germano?- y Beatos más narrativos, como hemos contado en capítulos anteriores. De allí surgen las ganas de saber a qué tradiciones diversas responden ambas vertientes. En términos bien gruesos -cortados con hacha-, la convergencia de la cultura de la imagen en sí, abstracta y sintética, con la cultura de la palabra escrita, que necesita de tiempo y de espacio para ser desarrollada.

El Apocalipsis y la imagen

Agreguemos un último elemento a este complejo panorama de la forma de la construcción de las imágenes en los Beatos: el Apocalipsis es en sí, un libro de imágenes, sus relatos no son relatos de seguimiento lineal, sus referentes están fuera de todo discurso, muchas veces son conformación de “efectos especiales”. De modo que es lógica la tensión de los ilustradores entre seguir la traducción del sentido de la imagen relatada -justamente la tendencia vista en los Apocalipsis carolingios-, mucho más fácilmente construible en discurso narrativo a través de la imagen -con la contradicción que ello implica-, y seguir la imagen en sí, ya de modo más discursivo, ya de modo más sintético, como en el caso de los Beatos.


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comentarios: [2]

Blogger Baruk escribió... /

Soy una forofa de los beatos y de la cartografía medieval, ha sido una agradable sorpresa encontrar tu precioso blog, interesante y cautivador.

Un saludo y muy buen año

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8/1/10 10:03

 
OpenID rocarrox escribió... /

Me gustó mucho el tema y la redacción, saludos.

10/1/10 14:45

 

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15.4.09

La vendimia en los Beatos, ¿locus celeste o locus agreste? #

por Mirsa Acevedo Molina

Todo el último libro de los evangelios redunda en el juicio, castigo y resurrección. El Apocalipsis es la historia de cómo serán los tiempos de la segunda venida de Cristo, los tiempos de la lucha entre los ángeles y el anticristo, el triunfo del cordero y el juicio y castigo de los «malos» para la llegada de la resurrección con el fin de la historia y el imperio del eterno reino de Dios: la nueva Jerusalén. Es un libro de dos polos enfrentados, de dualidades: bien-mal, ciudad de Dios-ciudad del diablo (Jerusalén-Babilonia), cristianos-infieles. Un momento clave en esta historia, es el del pasaje 14, del 14 al 20: «La siega, la vendimia y el lagar de la ira de Dios». El momento en que según Beato, la Iglesia tendrá el poder «de hacer y deshacer», poder conferido por Cristo, a través de sus ángeles los mensajeros. La Iglesia, representada por el altar, el templo y la ciudad, dejará afuera a los injustos, mediante la siega y la vendimia: la primera separará a los buenos de los malos, la segunda castigará. La vendimia, y sobre todo el pisado y prensado de la uva en el lagar, representarían entonces, la fase más dramática del pasaje: el castigo de los impíos, su expulsión fuera de la comunidad de los salvos, con su sangre corriendo por las cuatro partes del mundo (1600 estadios).

morgan
1. Beato Morgan
sn millan
2. San Millán
bn
3. Beato BN14-1
 

los vendimiadores

Esto no es lo que dicen las ilustraciones. No siempre al menos, o no de manera absoluta, o bien lo dicen, agregando algo más. Veremos la muestra de algunas señales de ello. Hay que considerar cada escena en su contexto, es decir, las relaciones interescenas de una misma ilustración y una cantidad mucho mayor de variables que las que aquí podemos presentar, pero estas pocas señales marcan tendencias y rupturas y con ello podemos acercar algunas hipótesis sobre significados.


participación de ángeles en la escena

Por una parte, el aspecto de los «agricultores». ¿Son ellos siempre ángeles, hombres santos, o simples campesinos? El relato bíblico indica que es el mismo ángel que sale del templo, quien tira la hoz a la tierra y echa las uvas al lagar. En ninguno de los Beatos de nuestro corpus, aparece esta acción de manera literal. En un solo caso, el del Beato de Navarra (foto4), aparece un ángel propiamente, con alas, realizando la vendimia. Otros se acercan a esta idea, presentando a un solo vendimiador, que aunque sin alas, podría seguir representando a un ángel al conservar el resto de los atributos: nimbo y ropas «adecuadas» (túnica larga y manto); es el caso del Beato «Viejo» de la Biblioteca Nacional (foto3) y el del Escorial. El Beato del Burgo de Osma (foto5), a pesar de tener dos vendimiadores sin alas, probablemente ha representado con ellos a ángeles realizando la cosecha, pero no podemos asimilarlos al único ángel que salió del templo; la multiplicidad de vendimiadores aleja a la ilustración de la literalidad textual, aunque no necesariamente del sentido general del texto. Los Beatos de la Librería Morgan (foto1), de Silos y de Fernando, suman a la multiplicidad de operarios, un tipo de vestimenta bastante más terrena, campesina. No obstante, ellos todavía podrían ser entendidos como ángeles o enviados de Dios, pues además de llevar nimbos, son parte de una escena dotada de un tono de gravedad nada mundano. En cambio, hay otros casos en los cuales, no solamente los operarios han perdido el nimbo y las vestimentas «dignas», sino que van como simples campesinos en escenas bastante realistas, o incluso «amenas». Ejemplos de ello son los Beatos de Manchester, Lorvao, Las Huelgas (foto6), Girona y Turín. Allí encontramos una novedad respecto de las tendencias iconográficas vistas hasta ahora, no necesariamente más antiguas (Girona es casi tan viejo como Morgan), probablemente parte de una lectura diferente de la storia, o parte de algo totalmente ajeno a la relación con los textos; lo veremos luego. Por ahora intentamos establecer criterios de gruación de los diferentes códices en relación con la participación de seres angélicos o santos en la vendimia.

osma
5. Beato de Osma
huelgas
6. Beato de las Huelgas
valcavado
7. Beato de Valcavado
 

el lugar de la vendimia

Otro elemento relevante, en este mismo sentido, es el lugar donde se realiza la acción, cómo está definido el espacio donde ocurre la vendimia. Los Beatos que utilizan franjas de colores, demarcan claramente la diferencia entre cielo y tierra, arriba el cielo de Dios y el templo y más abajo los espacios humanos: cielo humano primero, y tierra luego. En el caso de los Beatos que no tienen esas franjas delimitadoras, nos encontramos la mayoría de las veces con que estos espacios se funden. Esto ocurre especialmentee en los Beatos del Escorial y de Osma, en los cuales los ángeles -e incluso el templo, en el caso de Osma- bajan hacia el centro del folio; el «hijo del hombre» (Cristo), supervisa personalmente las cosechas sentado en su nube central a la vez que todos los ángeles convergen hacia él. Es también el caso del Beato de Navarra, que aunque tiene franjas de fondo, está enteramente rodeado por los muros y suelos de una ciudad. Podemos interpretar que esta es la ciudad nombrada en el pasaje 20 y que Beato interpreta como la Iglesia, por lo tanto estaríamos frente a una representación que ocurre enteramente en la ciudad de Dios, ya que los ángeles y el hijo del hombre se encuentran también dentro de ella. Esta confusión marca la ambientación divina de la cosecha, que ocurre, en un territorio ocupado por los seres celestiales. Cuando, en cambio, es evidente que todo ocurre en la tierra -tal como señala la storia- los ilustradores recurren a otros elementos para dar sentido sacro a la escena: la expresión de los rostros, la incorporación del altar entre los cosechadores, la vinculación entre cielo y tierra a través de una vid que conecta el templo con el lagar...El Beato BN14-1, es una excepción porque aunque no tiene franjas ni color de fondo, tiene bien delimitados los espacios pertenecientes al cielo y la tierra, determinados por la constitución de registros lineales bien marcados y una propuesta de lectura iconográfica de tipo textual.

algunas conclusiones

En estas 15 ilustraciones, muchas ellas estrechamente relacionadas entre sí, se da gran variedad de formas de vendimia, marcando diversos «modos de la representación» de la escena. Encontramos vendimias dramáticas, con énfasis en la sangre que emana del lagar, o en la «tribulación» del momento; vendimias realistas, que muestran los trabajos del campo con ciertos detalles; vendimias idealizadas, que quieren ser ajenas a lo mundano y otras que idealizan el trabajo del campo, estilizándolo; vendimias reducidas a un mínimo y vendimias muy desarrolladas, que ocupan tres cuartos del folio; vendimias donde prima la presencia de los ángeles y de Cristo, ejecutándola ellos mismos, supervisando o dirigiendo la labor, y vendimias que se desarrollan casi independientemente, e incluso opuestamente a lo que se muestra en el cielo.

¿Qué diversidad de ideas hay detrás de esta diversidad de interpretaciones de un solo texto bíblico? ¿Son las escenas más terrestres, más alejadas de la storia y de la explanatio que las más celestes? Podemos adelantar algunas hipótesis.

El Beato del Burgo de Osma es el que tiene más elementos celestiales, en él lo humano casi no tiene cabida. En vez de optar por seguir el relato bíblico de manera textual, se ha dispuesto todo para dar preeminencia a la vendimia, destacando el papel de Cristo en su ejecución. Muy parecida también es la intención del Beato del Escorial, ambos con la vid al medio de la composición, sin separación entre cielo y tierra, con un Cristo central que vigila la acción. Está muy presente la segunda venida de Cristo, la sacralidad de la escena y, especialmente en el caso de Escorial que muestra como algunos humanos miran el desarrollo de la vendimia, el impacto que todo esto produce en la tierra. La importancia que se da a la vid en sí en el Beato de Osma, llena de frutos, de hojas y zarcillos, nos permite ir un poco más allá y proponer la posibilidad de que estemos frente a una lectura más completa texto del apocalítico, que implica no sólo el castigo y el fin de los tiempos, sino el comienzo de la resurrección y de la vida eterna.

Aquí no me detendré en cada una de las ilustraciones y sus particularidades, sino en algunos casos «tipo» que sirven para definir ciertas tendencias. La simple observación nos lleva a ver que quien marca una de ellas es el Beato Morgan, cuya impronta se refleja en los Beatos de Valcavado, de Silos y de Fernando, y en algunos aspectos en el de San Millán y en el de las Huelgas, muy posteriores en el tiempo. Además su ilustrador, Magio, es reconocido como maestro por Emeterio (Beato de Girona) y Obeco (Beato de Valcavado).

Los vendimiadores de Magio, vestidos con ropas de labranza, tienen sin embargo nimbos, y mantienen expresiones graves y «enajenadas». La vid es muy desarrollada, llena de hojas y frutos, siguiendo en su forma a las vides clásicas de los mosaicos romanos. Con las ramas superiores toca el «templo que está en el cielo» y las inferiores son empujadas hacia adentro del lagar. De esta forma la vid cumple la labor de conexión del cielo con la tierra y participa de los tres momentos sustantivos de la storia. Es una vendimia terrena pero totalmente dirigida por el ángel del altar, que también está conectando cielo y tierra. Entonces, hombres santos o ángeles ejecutando la vendimia, dirigidos por el ángel del altar con el poder del fuego en sus manos, relatando la explicación que da Beato acerca de la escena: el altar es la Iglesia, el fuego es el poder de la Iglesia. Ya no es Cristo quien dirige las cosechas, Cristo se acerca, caminando sobre la nube, pero es su representante en la tierra, la Iglesia, la que hace realidad la vendimia.

Este poder conferido por Magio al ángel del altar, no tiene seguidores. Solamente le sigue en esta fórmula el Beato de San Millán, recién dos siglos más tarde. Sin embargo la iconografía de la vendimia en San Millán se aleja en otros aspectos, no solamente de Magio, sino del conjunto de Beatos. La vid conecta todo también, pero de modo más extremo que en el Beato Morgan, al rodear toda la ilustración, ocupando el marco de ella. Es este poder simbólico de la vid, representada sin ninguna intención de realismo, junto al poder conferido al ángel del altar depués de una larga tradición iconográfica en los Beatos de no darle ese poder, lo que nos invita a pensar en un nuevo discurso en torno a la participación de la Iglesia en el juicio final, ya que la vid, no es otra cosa que la eucaristía para los cristianos, el camino de la salvación. Y como resultado, los caballos expulsando la sangre por las narices, echando, pareciera decirnos la miniatura, a los infieles fuera de la comunidad de los salvos, delimitada por la vid. Es uno de los pocos Beatos donde es tan explícita la ira de Dios.

¿Qué pasa con aquellas representaciones de vendimias más terrenas y más «amenas»? ¿Escapan al sentido escatológico general del texto? Este será el objeto de nuestro próximo artículo.


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comentarios: [3]

Blogger Mirsa Acevedo escribió... /

El terror más grande que tuve en mi vida fue como a los 8 años por culpa de un cura en una misa a la que fui a meterme sin permiso. Justo me tocó que hablara de que se iba a acabar el mundo y que los muertos iban a resucitar, yo claro que los únicos muertos vivientes que conocía eran los zombies y los vampiros que también me tenían prohibido ver. Después me enteré que estaba hablando del Apocalipsis, lo que no mejoró las cosas. Un día, alguien me enseñó en un poema, que los males se exorcizan nombrándolos y luego supe que eso era el mismísimo principio de la homeopatía y de la vacuna. ¿Cómo no creer en ello viendo la confluencia desde la literatura a la ciencia en el mismo saber? Aquí estoy entonces, dedicándome a esto, hasta purgar el mal...

18/4/09 18:02

 
Blogger Ricardo Castillo Sandoval escribió... /

Buena la idea, si hay una vacuna con la que te inyecten diablos debilitados y que te preparen para cuando llegue el "diablo grande", me pongo a la cola, como aquellos rusos que llegaron mordidos de rabia a ponerse a la cola del Dr. Pasteur. "En el pedir no hay engaño".

19/4/09 06:08

 
Anonymous mir escribió... /

¿Te acuerdas? Yo lo vi en la tele también como a los 8 años (los rusos con rabia).

19/4/09 09:07

 

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13.4.09

Imagen y texto en los Beatos. Introducción. #

por Mirsa Acevedo Molina

La vendimia y el lagar de la ira de Dios, es una escena apocalíptica (Ap. 14-14-20), cuya representación en los Beatos se conserva en 15 de los 27 manuscritos existentes.

"Miré entonces y había una nube blanca y sobre la nube sentado uno como hijo de hombre, que llevaba en la cabeza una corona de oro y en la mano una hoz afilada. Luego salió del santuario otro ángel gritando con fuerte voz al que estaba sentado en la nube: “mete tu hoz, y siega porque ha llegado la hora de segar; la mies de la tierra está madura”. Y el que estaba sentado en la nube metió su hoz a la tierra y quedó segada la tierra. Otro ángel salió entonces del Santuario que hay en el cielo; tenía también una hoz afilada. Y salió del altar otro ángel, que estaba encargado del fuego, y gritó con fuerte voz al que tenía la hoz afilada: “mete tu hoz afilada y vendimia los racimos de la viña de la tierra, porque están en sazón sus uvas. El ángel metió su hoz a la tierra, y vendimió la viña de la tierra y lo echó todo en el gran lagar del furor de Dios. Y el lagar fue pisado fuera de la ciudad y brotó sangre del lagar hasta la altura de los frenos de los caballos en una extensión de mil seiscientos estadios". Ap. 14,14-20

"Beatos" es el nombre popular del Comentario al Apocalipsis de Beato de Liébana, publicado a fines del siglo VIII e ilustrado, de acuerdo con los vestigios actuales, entre los siglos IX y XIII.

A partir de la iconografía de este pasaje(storia), podemos observar las diferentes lecturas que se hicieron del mismo, el grado de apego de las ilustraciones con él y/o con su simbología, la influencia del Comentario (explanatio), en las ilustraciones de la storia y también, de manera más novedosa, los aportes que hicieron las imágenes en la elaboración de nuevos contenidos, extratextuales.

composición lineal-narración textual

¿Es posible que una imagen se apegue totalmente a un texto? Posiblemente no. Pero sí se dan casos de mayor adecuación a él, ya desde lo formal. Algunos manuscritos optan por una narrativa lineal, disponiendo los personajes por orden de aparición en el discurso y resolviendo los problemas de representación lo más literalmente que pueden. Así encontraremos que, si el texto habla primero del hijo del hombre sobre la nube, estas ilustraciones lo mostrará como primer elemento, a la izquierda del registro superior. Este tipo de miniatura, colocará en el lugar nombrado cada atributo: la hoz, la nube, la corona, etc., y continuará presentando personajes y objetos en orden de izquierda a derecha, de arriba hacia abajo.

girona   fernando  silos 


Esta postura, es parte de una ruptura iconográfica en la tradición de los Beatos, pero ya se da en los más antiguos códices conservados, los llamados "mozárabes" que datan del siglo X. Se ha agrupado a los Beatos que siguen esta tendencia, en la llamada "Rama II ilustrativa" (KLEIN, 1976).


composición concéntrica-narración compleja

escorial Los Beatos de la rama I, en lo ilustrativo se caracterizan por una composición "en redondo", con un foco central; generalmente ese foco sería un "hijo de hombre" que “supervisa” la escena desde arriba, al centro, no a la izquierda como en los de la rama II. Esta estructura da más complejidad a la escena, porque ya no hay pares de personajes ubicados en línea, con una clara delimitación entre el cielo y la tierra, sino que se pierde la separación entre cielo y tierra, se pierde el orden del relato textual y se gana en simbolismo.


iconografia de la vendimia

turín
vid y lagar
Mi intención ahora, es mostrar a través de un ejemplo: la iconografía de la vid y de la vendimia, los posibles significados y variaciones de significados que hay entre unos y otros Beatos. Mi intención secundaria, pero también útil -sobre todo como fuente histórica- es mostrar diferentes "formas" de representación de elementos relacionados con la vid y la vendimia medieval.


referencias

Corpus de Beatos con la ilustración del pasaje Ap. 14, 14-20, en orden cronológico aproximado (catalogación de John Williams, The illustrated Beatus).

1. Beato Morgan, folio 178v. Origen: San Miguel de la Escalada; conservación: New York, Pierpont Morgan Library, MS M. 644; fecha: 940-945; ilustrador: Maius.

2. Beato de la Biblioteca Nacional, VITR. 14-1, folio 127v. Origen: San Millán de la Cogolla; conservación: Madrid, Biblioteca Nacional, MS Vitrina 14-1; fecha 950, aprox.

3. Beato de Valcavado, folio 148v. Origen: Monasterio de Valcavado; conservación: Valladolid Bibl. Un., Ms 433; fecha: 970; ilustrador: Obeco

4. Beato de Girona, folios: 193v-194. Origen: ¿Tábara?; conservación: Girona, Mus. Cat. Num. Inv.7 (11); fecha: 975; ilustradores: monja Ende y Emeterio.

5. Beato del Escorial, folio 120. Origen: San Millán de la Cogolla; conservación: El Escorial: Bibl. Monast, &II 5; fecha: 1000.

6. Beato de Fernando y Sancha o de la Biblioteca Nacional, vitr. 14-2, folio 209. Origen: Corte de Castilla y León; conservación: Madrid: Bibl. Nac., Ms Vit. 14/2; fecha: 1047; ilustrador: Facundus.

7. Beato del Burgo De Osma, folio 131v. Origen: Sahagún; conservación: Burgo de Osma: Arch. Cat. Cod.1; fecha: 1086; ilustrador: Martinus.

8. Beato de Silos, folio 168. Origen: Monasterio de San Sebastián (luego Santo Domingo) de Silos; conservación: Londres: British Library- Add. Ms 11695; fecha: 1091-1109; ilustrador: Petrus.

9. Beato de Berlín, folio 78v. Origen: Italia del sur; lugar de conservación y ubicación: Staatsbibliothek Preussicher Kulturbesitz, Ms. Theol. Lat. Fol. 561; fecha: s. XII.

10. Beato de San Millán, folio 181. Origen: San Millán de la Cogolla, conservación: Madrid: Real Acad. Hist., Cod.33; fecha último cuarto siglo X y primer cuarto siglo XII (a partir del folio 115, románico).

11. Beato de Turín, folio 140. Origen: ¿Ripoll?; conservación y ubicación: Torino, Bibl. Nacional; fecha: primer cuarto s. XII.

12. Beato de Manchester, folio 160v. Origen ¿San Pedro de Cardeña?; conservación: John Rylands Library, ms. Lat. 8; fecha1175.

13. Beato de Lorvao, folio 172v. Origen: Abadía de San Mamés de Lorvao; conservación y ubicación: Lisboa, Arquivo da Torre do Tombo; fecha1189; iluminador: ¿Egeas?

14. Beato de Navarra, folio 118v. Origen: Navarra; conservación: París, Bil. Nac, ms, n.a. lat. 1366; fecha: fines siglo XII.

15. Beato del Monasterio de Las Huelgas, folio 115. Origen: ¿Santa María Real de las Huelgas?; conservación: New York, Pierpont Morgan Library, ms 429; fecha: 1220.

bibliografía básica

GONZÁLEZ ECHEGARAY, DEL CAMPO y FREEMAN, Obras completas de Beato de Liébana , Estudio Teológico de San Idelfonso Biblioteca de Autores Cristianos, Madrid, 1995, Pp 524-531.

KLEIN, Der ältere Beatus-Kodex Vitr. XIV-1 der Biblioteca Nacional zu Madrid, Hildesheim, 1976.

WILLIAMS, John, The illustrated Beatus. A Corpus of the illustration of the Commentary on the Apocalypse, Harvey Miller Publishers, Vol. I, 1994


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comentarios: [3]

Anonymous mir escribió... /

estaría bueno exsplicar por que la composición concéntrica implica una narración más compleja, en vez de decir pavadas sobre la rama I y la II

13/4/09 20:46

 
Anonymous Anónimo escribió... /

Pavadas ... no entiendo la palabra srta.

14/4/09 08:57

 
Anonymous mir escribió... /

No se preocupe, cuando sea grande entenderá

14/4/09 16:33

 

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